Capitulaciones matrimoniales antes o después del matrimonio

capitulaciones matrimoniales

Las capitulaciones matrimoniales las otorgan los cónyuges de común acuerdo para cambiar el régimen económico del matrimonio o hacer cualquier modificación o estipulación que estimen conveniente.

Las capitulaciones matrimoniales se pueden hacer antes o durante el matrimonio, y deben constar en escritura pública. Por ello, es necesario que, aunque sean redactadas por abogado, se hagan ante notario que de fe pública del acuerdo.

Además, se les da publicidad por los siguientes medios:

  • Registro Civil, para indicar la existencia de pactos que modifiquen el régimen económico del matrimonio.
  • Registro de la Propiedad, si hay inmuebles y se constituyan transmisiones o se atribuyan derechos concretos sobre los inmuebles de un cónyuge a otro o de terceras personas a fabot de alguno de ellos.
  • Escrituras notariales y sus copias, cuando haya una modificación de las capitulaciones (se pueden modificar en cualquier momento), se deberá indicar mediante nota, tanto en la escritura como en las copias que se expidan.

Modificación de las capitulaciones matrimoniales. Requisitos:

  • Deben asistir las mismas personas que asistieron al otorgamiento, si viven y les afecta la modificación.
  • Se otorga igualmente en escritura pública.
  • Se hace constar la modificación en la primera escritura y en sus copias.
  • Se le da publicidad a la modificación para que sea conocida por terceros.

Pactos en las capitulaciones matrimoniales:

Por pacto entre los cónyuges, se pueden documentar y elevar a escritura pública los acuerdos que quieran que rijan constante el matrimonio, e incluso algunos pactos para casos de separación, nulidad o divorcio.

Estos acuerdos no deben perjudicar los derechos adquiridos por terceros, ni ser discriminatorios para ninguno de los cónyuges, y deben respetar en todo momento la Ley y el Código Civil, que es el que se encarga de regular el asunto en sus artículos 1325 y siguientes.

1. El Régimen Económico del matrimonio:
a falta de acuerdo entre los cónyuges, rige la sociedad de gananciales. Salvo en algunas Comunidades Autónomas Forales en las que el régimen por defecto es el de separación de bienes.

  • La sociedad de gananciales. Mediante éste régimen se hacen comunes las ganancias obtenidas por ambos cónyuges, sin contar los bienes privativos, que seguirán perteneciendo a su propietario, salvo que los aporte a la comunidad. Por bienes gananciales entendemos los salarios, las rentas del capital, o los bienes comprados con el capital común.
  • La separación de bienes. En este caso, cada cónyuge tiene sus propios bienes y su propio patrimonio, y ambos están separados. Aunque pueden coexistir con bienes que pertenezcan a los dos por mitad. Durante el matrimonio, cada cónyuge aporta lo necesario según sus recursos económicos.
  • El régimen de participación. Se trata de una mezcla entre la sociedad de gananciales y la separación de bienes. Durante el matrimonio, la actuación es similar a la separación de bienes. Si en algún momento se produce el divorcio, se actualiza el derecho de participación, liquidándose como la sociedad de gananciales, con algunas matizaciones.

2. Aportación de bienes al matrimonio:

  • Es frecuente que uno de los cónyuges aporte un bien al matrimonio, por ejemplo una vivienda, y que se pacte su recuperación íntegra en caso de nulidad, separación o divorcio.
  • También se opta por establecer un derecho de adjudicación preferente para el cónyuge que aporta el bien.
  • Formas de contribuir al sostenimiento de las cargas del matrimonio en su vida diaria.

3. Pactos en caso de disolución del matrimonio:

  • Puede pactarse para los casos de nulidad, separación o divorcio, la forma de liquidación del régimen económico matrimonial, o la adjudicación de bienes.
  • El uso de la vivienda habitual o la posible pensión compensatoria.
  • La custodia de los hijos o la forma en el ejercicio de la patria potestad.
  • No se pueden hacer pactos sobre la pensión alimenticia de los hijos, ni pactos que perjudiquen a los menores, ya que siempre hay que buscar su beneficio.

Quién puede pactar capitulaciones matrimoniales:

En este sentido, pueden otorgar capitulaciones matrimoniales todos los que tengan capacidad para contraer matrimonio. No obstante, hay que hacer especial mención a los siguientes casos:

  • Menores, el menor no emancipado no necesita ningún complemento si pacta solo el régimen económico del matrimonio. Para otro tipo de pactos, necesitará el consentimiento de sus padres o tutor.
  • Incapacitados, hablamos de quien sea incapacitado por sentencia judicial. Necesita, en todo caso, para otorgar capitulaciones el consentimiento de sus padres, tutor o curador.

4. Ineficacia de las capitulaciones matrimoniales:

  • Si las capitulaciones se otorgan antes de celebrarse el matrimonio, no serán válidas si no se celebra el matrimonio antes de 1 año desde el otorgamiento.
  • Tampoco serán válidas si el matrimonio se declara nulo.
  • En todo lo demás, la ineficacia de las capitulaciones se rige por la normativa, también establecida en el Código Civil, sobre los contratos, ya que en definitiva, las capitulaciones matrimoniales son un negocio jurídico bilateral entre los cónyuges.

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