Concurso de acreedores: Fogasa

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Cuando la empresa entra en concurso de acreedores o insolvencia, los trabajadores, proveedores y demás deudores se quedan sin cobrar hasta que el Juzgado resuelva la calificación del concurso y los créditos pendientes.

Qué es el concurso de acreedores y quién lo pide

El concurso de acreedores se origina cuando una persona física o jurídica se torna insolvente, y por ende no puede hacer frente al pago de sus deudas.

¿Qué ocurre con los trabajadores cuando se solicita un concurso de acreedores?

La solicitud de declaración en concurso se hace ante el Juzgado de lo Mercantil del domicilio social de la empresa que entra en situación de insolvencia. La solicitud debe ser presentada por abogado y procurador.

En el caso de las empresas, la solicitud del concurso resguarda los intereses de los trabajadores, que tienen un crédito privilegiado para el cobro de las deudas (con preferencia a los proveedores, por ejemplo).

La empresa sigue funcionando y se designa a un administrador concursal, por lo que los trabajadores no verán diezmados sus intereses de cobro. La empresa no será vendida en su detrimento.

Quienes pueden pedir el concurso de acreedores:

Lo pueden pedir:

1. Personas físicas, de lo que ya hablamos en su momento: cómo declararse insolvente.

2. Personas jurídicas, de las que hablamos ahora en este artículo, y pueden ser entidades Mercantiles inscriptas en el Registro Mercantil, las no inscribibles, o aquellas que se inscriban en un registro diferente referido registro.

3. Profesionales, autónomos.

Tipos de concurso de acreedores:

1. Concurso voluntario: lo insta el propio deudor.

Para poder pedir el concurso de acreedores es necesario que exista un verdadero estado de insolvencia. Es decir no basta con deber unas cuantas facturas a proveedores, es necesario que la deuda sea considerable.

La insolvencia puede ser actual o futura, es decir, el deudor puede prever que debido a su situación no va a poder seguir pagando sus deudas, y entonces pedir el concurso de acreedores.

2. Concurso necesario: lo insta el acreedor, con un crédito pendiente de más de 6 meses de antigüedad.

Los trabajadores pueden solicitar el concurso de su empleador, en su condición de acreedores.

Requisitos para solicitar el concurso:

La solicitud debe presentarse ante los Juzgados de lo Mercantil de la provincia donde el deudor tenga constituido su domicilio.

Una vez presentada, el Juez admite la declación y ordena su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) o la inadmite, según las circunstancias.

A partir de ahí se hace el inventario de los créditos de la empresa, según sean concursales (antes de la declaración) o contra la masa (después de la misma).

El concurso también puede ser normal o abreviado, para regular la situación de insolvencia del deudor en relación a las deudas pendientes. Esta calificación la hace el Juzgado correspondiente.

Situación novedosa en cuanto al IVA pendiente: la normativa actual permite que los acreedor del concursado emitan una factura rectificativa, a contar desde que se publica en el Boletín Oficial del Estado el Auto declarando el concurso, por la parte que queda pendiente de cobro.

El plazo para ello es de 1 mes si el concurso es normal y de 15 días, si el concurso es abreviado, habiendo de comunicar a la Agencia Tributaria que ha procedido a modificar la base imponible y a anular parte de la cuota repercutida acompañando el Auto Judicial de la declaración de concurso.

En ese Auto se apoya el derecho de rectificación, pudiendo el acreedor deducirse del IVA repercutido el de la factura impagada.

¿Tiene dudas sobre el concurso de acreedores? No dude en consultar con un abogado. Estamos a su disposición.

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