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Contrato de depósito

Contrato de depósito

Contrato de depósito

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Formato: Word

Precio: 35 € (iva incluido)

Descripción del producto: Contrato de depósito

Índice:

1. Identificación del depositante.
2. Identificación del depositario.
3. Objeto del depósito.
4. Aceptación.
5. Conservación.
6. Restitución.
7. Normativa legal aplicable.
8. Fecha en que se realiza.
9. Firmas.
10. Consejos legales.

A través del contrato de depósito, el depositante entrega una cosa para que el depositario la guarde y la restituya en el tiempo acordado.

Puede tratarse de un objeto o de una suma de dinero. En este último caso, está permitido que se devuelva otra suma de dinero en la misma cantidad. Son objeto de depósito las cosas muebles. Los inmuebles pueden ser objeto de un contrato de guarda y custodia.

En principio, es un contrato gratuito, salvo que se establezca algún importe como remuneración por la actividad que el depositario realiza. Su obligación fundamental consiste en conservar la cosa, mantenerla y preservarla de los posibles daños que pudiera sufrir.

En cualquier caso, el depositante, aunque no se pacte remuneración, debe pagar al depositario los posibles gastos que haya hecho para la conservación de la cosa y ha de indemnizarle si hubiere sufrido algún perjuicio cómo consecuencia del depósito.

De hecho, el depositario tiene un derecho de retención. Esto es, puede no restituir la cosa en depósito hasta que se le paguen los gastos de conservación. En este caso, el contrato de depósito habrá finalizado y el depositario se convertirá en retenedor.

El depósito puede tener un plazo, una fecha para la restitución de la cosa, pero también se puede pedir antes de tiempo. El depositante puede pedir que le devuelvan la cosa en cualquier momento, salvo embargo, y el depositario puede también poner fin al depósito, pero cuando hayan motivos justos para no conservar la cosa hasta la finalización del contrato.

Si el depositante no acepta la devolución, el depositario puede consignarla judicialmente. No es necesario, para la celebración del contrato, que el depositante sea propietario de la cosa. No obstante, si se tiene conocimiento de que la cosa pueda ser robada, debe ponerlo en conocimiento del dueño, si supiere quién es.

Si la cosa destinada a depósito da frutos o productos, todo lo que se considere accesorio ha de ser restituido cuando finalice el depósito, salvo pacto en contrario entre las partes. Por eso es tan importante suscribir el contrato de depósito y no dejar nada al azar.

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