Cobrar el paro tras un despido procedente

despido procedente

El despido procedente no es una modalidad de despido contemplada en el Estatuto de los Trabajadores. Se llama así a todo aquél despido que tenga una causa que lo justifique.

  • Puede tratarse de un despido objetivo, por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción.
  • También es procedente el despido disciplinario, cuando se justifiquen los motivos que lo han motivado.
  • Un despido puede ser calificado como procedente, improcedente o nulo, por la autoridad laboral o judicial.

Además de las causas que justifiquen un despido procedente, el empresario a de cumplir con las obligaciones formales que se establezcan para cada tipo despido sino quiere incurrir en que el despido procedente se convierta en improcedente.

Clases de despidos procedentes

Despido objetivo procedente:

Los motivos que justifican el despido objetivo son normalmente problemas propios de la empresa. Causas económicas, organizativas, técnicas o de producción.

En estos casos, para evitar que el despido se convierta en improcedente, la empresa debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Entregar al trabajador la carta de despido en la que se explique la causa que lo motiva.
  • Junto con la carta, entregar la indemnización por despido o reservarse el derecho de entregarla el último día de trabajo efectivo del trabajador.
  • El plazo de preaviso de 15 días y, durante este tiempo, darle al trabajador 6 horas libres semanales para buscar otro empleo.

La indemnización por despido objetivo es de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades.

Despido disciplinario:

Este despido se debe a un incumplimiento reiterado o a una falta que ha cometido el trabajador, y da derecho al empresario a despedirlo sin entregarle ningún tipo de indemnización, al igual que si el trabajador se fuera por su propia voluntad.

También debe el empresario cumplir estos requisitos:

  • Comunicación del despido por escrito, en la que se explique la causa y la fecha efectiva en que el trabajador debe dejar la empresa.
  • Si el trabajador es un representante legal o sindical de los trabajadores, no se procederá al despido, sino que primero la empresa debe abrir un expediente contradictorio.

Si el empresario no cumple los requisitos, puede realizar otro despido que sí los cumpla, en el plazo de 20 días desde que se produjo el primer despido.

Qué puede hacer un trabajador ante un despido procedente:

El trabajador puede recurrir el despido, tanto el objetivo como el disciplinario, si cree que no está justificada la causa que lo motiva según la empresa, o si cree que él no ha cometido falta o incumplimiento grave de ningún tipo.

Los plazos para recurrir son muy breves. Se puede hacer ante el SMAC, servicio de mediación, arbitraje y conciliación o ante el Juzgado de lo Social, en el plazo de 20 días desde que se ha producido el despido, conforme a la Ley reguladora de la Jurisdicción Social.

La sentencia dirá si el despido es:

  • Procedente, confirmando los hechos que ha alegado el empresario.
  • Improcedente, cuando no queden suficientemente demostrados los hechos, pudiendo optar el empresario por la readmisión, junto con el pago de los salarios de tramitación, o por la indemnización al trabajador.
  •  o nulo, cuando el despido se haya cometido vulnerando los derechos del trabajador, por discriminación o por ser contrario a la ley o a la Constitución.

Un comentario en “Cobrar el paro tras un despido procedente”

  1. Me han despedido y ni corta ni perezosa he puesto una demanda, no hay derecho a que aleguen cosas que no son. mi despido es disciplinario pero yo no he cometido el retraso que mi empresa alega, solo es una excusa para abaratar los despidos.

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