El testamento y sus clases - Attardabogados.com

El testamento y sus clases

El testamento es el acto por el cual una persona dispone de todos sus bienes o de parte de ellos para después de su muerte. En esta definición se pone el acento en su contenido patrimonial.

Sin embargo, diversas disposiciones del Código Civil permiten que el testamento pueda contener otras declaraciones de última voluntad sin contenido económico-patrimonial. Por ejemplo, el testador puede hacer reconocimiento de filiación o nombrar tutores.

El testamento despliega sus efectos a la muerte de su autor.

¿Quién puede hacer testamento?

Pueden testar todos aquellos a quienes la Ley no lo prohíbe expresamente. En este sentido, son incapaces para otorgar testamento:

– Los menores de catorce años; salvo en el caso de testamento ológrafo, en el que se exige la mayoría de edad.

– El que habitual o accidentalmente no se hallare en su cabal juicio.

¿Puede ser el testador incapaz?

Si la capacidad del testador estuviera en cuestión, hay que atender al estado en que se halle al tiempo del otorgamiento del testamento. Por eso, el testamento hecho antes de la enajenación mental es válido.

El notario y los testigos deberán asegurarse de que, a su juicio, el testador tiene la capacidad necesaria para testar. Será nulo todo testamento en ausencia de juicio sobre la capacidad.

La fe notarial sobre la capacidad del testador funciona como una presunción iuris tantum (esto es, que admite prueba en contrario), por lo tanto, podrá atacarse la validez del testamento si se demuestra certeramente que, en realidad, el testador no era capaz.

Los incapacitados judicialmente pueden testar, siempre que la sentencia de incapacitación no disponga pronunciamiento alguno en sentido contrario. Si bien, en estos casos, el notario designará dos facultativos para que examinen su capacidad.

Clases de testamento por su forma:

El testamento puede ser común o especial; en este sentido, el art. 676 CC considera comunes los de los arts. 678 a 680 CC:

– Ológrafo: Cuando el testador lo escribe por sí, en la forma y con los requisitos del art. 688.

– Abierto: Siempre que el testador manifieste su última voluntad en presencia de las personas que deban autorizar el acto, quedando enteradas de lo que en él se dispone.

Lo común es el testamento abierto otorgado ante notario; si bien, existen otros testamentos abiertos que, por circunstancias especiales, se realiza sin su presencia: testamento en caso de epidemia y testamento en inminente peligro de muerte.

– Cerrado: Cuando el testador, sin revelar su última voluntad, declara que ésta se halla contenida en el pliego que presenta a las personas que han de autorizar el acto.

Qué ocurre cuando no hay testamento:

Cuando el fallecido no había hecho testamento, el reparto de los bienes lo regula el Código Civil.

– Si deja cónyuge e hijos, los descendientes heredan la herencia mientras que al viudo le corresponde el usufructo del tercio de mejora, manteniendo los hijos la nuda propiedad. Si alguno de los hijos ha fallecido, su parte le corresponderá a sus descendientes si los hubiere. Si no los hay, esa parte acrecerá al resto de la herencia.

– Si deja hijos pero no cónyuge, les corresponde a los decendientes toda la herencia, que se repartirá a partes iguales.

– Si tiene cónyuge pero no hijos, hay que saber si tiene padres u otros ascendientes en grado, como abuelos, en cuyo caso, al cónyuge le corresponderá el usufructo de la mitad de la herencia y el resto lo heredarían los padres.

– Si solamente sobrevivieran los padres y no hubiera cónyuge ni hijos, los padres lo heredarían todo.

– Cuando el fallecido no tiene ascendientes ni descendientes ni hermanos, pero sí cónyuge, éste lo hereda todo.

– En la misma situación anterior pero en el caso de que si haya hermanos, éstos heredan a partes iguales. En el caso de que hubiera hermanos y hermanastros, los hermanos heredan una doble porción.

– Cuando los familiares más cercanos y el cónyuge no existieran se buscarían, primero a los tíos, después a los primos y sobrinos carnales que, en caso de existir, heredarán a partes iguales.

– Solo en el caso de que la persona fallecida no tuviera ningún pariente, la herencia iría al Estado.

¡Consúltenos Ahora! Le Daremos Soluciones.

Consultas por Teléfono
807 403 167
Realice su consulta
online