Gestión de multas

En caso de recibir una multa de tráfico y antes de proceder a su pago, es necesario ver si la resolución administrativa por la que se impone la multa es procedente o no y si contiene errores.

Al iniciar la Administración el expediente sancionador por haber cometido una infracción administrativa, éste debe ajustarse a la Ley 30/1992, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (LRJAP-PAC) y al Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento del Procedimiento para el ejercicio de la Potestad Sancionadora.

Cuando la multa sea notificada al particular, mediante correo certificado o por un agente de la autoridad, se establecerá un plazo para que éste pueda recurrirla, en caso de no estar conforme, o hacer las alegaciones que estime convenientes. La multa deberá estar motivada y ser proporcional a la infracción cometida que, además, ha de estar contemplada en la normativa y en vigor.

La notificación al particular ha de intentarse, al menos, dos veces y es necesario que se haga con acuse de recibo, ya que la Administración deberá adjuntarlo al expediente. Es esencial que la Administración notifique la multa dentro del plazo para tramitar el expediente que, como regla general, suele ser de 6 meses.

No obstante, la facultad para pedir responsabilidades por la infracción dependerá del hecho cometido (1 año si es leve, 2 años si es grave o 3 años si es muy grave).

Cuando se recurra la infracción y dependiendo de los motivos que se aleguen, la Administración los sopesará y, en su caso, dictará una propuesta de resolución que también deberá ser notificada al particular, pudiendo éste volver a alegar hechos o pruebas que no hayan sido previamente discutidas.

En cualquier caso, pasados estos trámites, la Administración dictará una resolución final, que podrá ser recurrida mediante recurso administrativo. Finalmente, si se desestiman los recursos interpuestos, se abre la vía contencioso-administrativa.

Multas de tráfico:

Si hablamos de multas de tráfico, que ya de por sí son bastante frecuentes, la ley de seguridad vial regula  medidas más restrictivas. El texto revisado se encuentra en el Real Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, por el que se aprueba el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.

Se recogen límites de velocidad más bajos, aumento de los controles de alcoholemia y de consumo de drogas y un nuevo examen de conducir. Y es que las multas pueden ser muy variadas si se conduce bajo los efectos del alcohol. Los delitos contra la seguridad vial no solo alcanzan al establecimiento de una multa, trabajos en beneficio de la comunidad y prisión en los casos más graves, también ser prohíbe la conducción de vehículos a motor y ciclomotores con un mínimo de un año

Además, se prevé una revisión del Reglamento de Circulación.

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