Impuesto sobre la renta de las personas físicas

El IRPF es el impuesto más común. Grava la renta de las personas físicas, es decir, la obtención de renta sobre los:

1.- Rendimientos del trabajo: nóminas, cotizaciones a la Seguridad Social y retenciones.

2.- Rendimientos del capital mobiliario: intereses y retenciones del dinero depositado en la cuenta corriente del banco.

3.- Rendimientos del capital inmobiliario: alquiler de un inmueble, junto con las retenciones correspondientes.

4.- Rendimientos de las actividades económicas: ingresos, gastos fiscalmente deducibles, pagos fraccionados  y retenciones, si proceden.

5.- Las ganancias y pérdidas patrimoniales: plusvalías en la venta de inmuebles o acciones.

6.- Imputaciones de renta: cuando la segunda vivienda está vacía. Se trata de una renta que, si bien no es efectivamente generada por el contribuyente, se considera percibida por la titularidad de ciertos elementos patrimoniales, derechos reales… .

 Además, este Impuesto grava las rentas obtenidas por los residentes en España con independencia del lugar donde se hubiera originado. Se grava por tanto la renta mundial obtenida por el contribuyente.

Quién tributa por IRPF

Cuándo se considera residente en España a un contribuyente:

Esta condición se conecta a la residencia habitual en territorio Español, bien entendido que se entenderá que el sujeto pasivo tiene su residencia habitual en España cuando se da cualquiera de estas dos circunstancias:

            1  –  La permanencia en territorio español durante más de 6 meses dentro del año natural (183 días).

            2 –  La situación en España del núcleo principal a la base de sus actividades o intereses económicos.

 Además de esto, la Ley establece una regla probatoria, según la cual, la Administración Tributaria podrá presumir, salvo prueba en contrario, que el contribuyente tiene su residencia habitual en territorio Español cuando resida habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores de edad que dependan de aquel.

 

En qué Comunidad Autónoma tributo:

Hay que resolver a qué CC.AA. imputar el tributo en cada supuesto, ya que el IRPF es un impuesto cedido. La regla general es que se es residente en la CC.AA en cuyo territorio se haya permanecido más días del periodo impositivo. Además se presume que pertenece a dicho territorio, de una CC.AA., cuando en él se encuentre su vivienda habitual.

Estamos ante un Impuesto periódico, porque su hecho imponible, obtención de renta, tiene una continuidad en el tiempo y, además, el hecho imponible se devenga el último día del periodo impositivo, 31 de diciembre de cada año. No obstante, el período impositivo puede ser inferior al año natural cuando el contribuyente fallece, aunque sea en un día distinto al 31 de diciembre.

Rendimientos de actividades económicas

Formas de tributar en el IRPF por actividades económicas, si somos autónomos o profesionales:

  • Estimación Directa, normal o simplificada.
  • Estimación Indirecta.

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