Requisitos para participar en licitaciones públicas

ley de contratos del sector publico

El texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público aprobado por Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, regula el procedimiento para que a una empresa le sea otorgada la concesión para realizar obras o prestar servicios al municipio, ciudad o Comunidad Autónoma de que se trate.

Se regulan varios procedimientos de adjudicación, que son el abierto, el restringido, el negociado, el diálogo competitivo y el concurso de proyectos. En todo caso, debe justificarse en el expediente el procedimiento utilizado.

Además, la Ley alude a otras 3 modalidades que son: los acuerdos marco, los sistemas dinámicos de adquisición y la centralización de obras. Éstos se utilizan cuando se pretende racionalizar y ordenar la adjudicación.

1. Tipos de contratos

  • El contrato de obras: cuando se va a realizar una obra o trabajo asimilado, de construcción o ingeniería civil, que tenga por objeto un bien inmueble, para responder a las necesidades de la entidad del sector público contratante.
  • El contrato de concesión de obras públicas: para la construcción, reparación o modernización de una obra, su conservación y mantenimiento.
  • El contrato de gestión de servicios públicos: mediante el que la administración pública encomienda a una persona natural o jurídica la gestión de un servicio de la competencia de la Administración encomendante. Se puede hacer de 3 formas:
  • La concesión del servicio. Es la forma más utilizada.
  • La gestión interesada, mediante la Administración y empresario participan en los resultados de la explotación y asumen el riesgo, en la proporción que se establezca en el contrato.
  • El concierto, por el que la gestión del servicio público se atribuye a persona natural o jurídica que realice, en el ámbito privado, actividades similares.
  • También puede constituirse una sociedad económica mixta, en la que participe la Administración o una entidad que de ella dependa y personas o empresas particulares.
  • El contrato de suministro: para la adquisición, el arrendamiento financiero, o el arrendamiento, con o sin opción a compra, por parte de la entidad del sector público contratante, de productos o bienes muebles.
  • El contrato de servicios: consiste en desarrollo de una actividad dirigida a obtener de un resultado distinto de una obra o suministro.
  • El contrato de colaboración entre el sector público y el sector privado: a través del cual una administración pública encarga a una entidad privada la realización de una actuación global e integrada.

Algunos contratos pueden tener carácter mixto, cuando contienen prestaciones propias de cada uno de los contratos descritos. En tal caso habrá de atenderse a la prestación que tenga más importancia económica para saber que normas han de aplicarse.

2. Propuesta de los interesados

En los casos en que los interesados deban presentar una proposición, ésta debe ajustarse al modelo que se establezca en el pliego de cláusulas administrativas particulares e ir acompañada, en sobre a parte, de los siguientes documentos:

  • Documentos acreditativos de la personalidad y representación del ofertante, su clasificación o solvencia.
  • Declaración responsable de no estar incurso en prohibición de contratar.
  • Si se trata de empresas extranjeras, declaración responsable sometiéndose a la jurisdicción española.
  • Otros documentos que puedan exigirse en el pliego y en el anuncio correspondiente.

Las proposiciones se incluyen en un sobre cerrado y no se desvela su contenido hasta el acto público de adjudicación. Sólo se exceptúa de la regla de secreto general, la información que sobre otras ofertas en competencia se proporciona a quienes participen en una subasta electrónica o en un diálogo competitivo, para que puedan mejorar la propia.

Cada licitador sólo puede presentar una proposición, sin perjuicio de ofertar variantes o alternativas cuando esté expresamente previsto y no puede concurrir a la vez individualmente y formando parte de una unión temporal de empresas o figurar en más de una de éstas.

La presentación de una proposición u oferta supone la aceptación incondicionada por el empresario del contenido de la totalidad de las cláusulas y condiciones del pliego, sin que quepa formular reservas o exclusiones.

3. Procedimiento de selección del adjudicatario

Se trata de adjudicar el contrato a la oferta económicamente más ventajosa, de acuerdo a los criterios de selección establecidos en el pliego de cláusulas y en el anuncio de licitación o en el documento descriptivo conforme a la Ley.

El criterio puede ser sólo uno, en cuyo caso será el del precio más bajo, aunque lo normal es que los pliegos establezcan una pluralidad de criterios de selección, sobre todo en los casos que se indican en la Ley.

4. Cumplimiento del contrato adjudicado

Una vez formalizado el contrato, es necesario proceder a su cumplimiento, dentro del plazo fijado para su realización, así como de los plazos parciales que se establezcan para su ejecución sucesiva. Es lo que la LCSP denomina la vinculación de las partes al contenido contractual.

Al ser contratos administrativos, se establecen normas especiales que tienen por finalidad garantizar el buen fin del contrato y se atribuye a la administración determinadas prerrogativas relativas a la ejecución de los contratos.

5. Facultades de la Administración

La administración puede dictar actos administrativos que, con alcance general, ponen fin a la vía administrativa y son inmediatamente ejecutivos, sin perjuicio de su posible impugnación en la vía judicial.

Además la administración tiene la facultad de interpretar unilateralmente los contratos, aunque no es una facultad absoluta, sino que podrá ser recurrida por el contratista. También puede dictar instrucciones para la ejecución del contrato, vigilar y controlar su cumplimiento.

También puede la administración determinar el precio a abonar por los usuarios por un servicio público e intervenir el mismo, en el caso de que el contratista no pueda hacer frente a sus obligaciones temporalmente o incurra en incumplimiento del que se derive un riesgo grave para el servicio o la explotación de la obra.

Qué cubre la garantía de un vehículo de ocasión

Qué cubre la garantía de un vehículo de ocasión
 
Compré un coche de ocasión en un concesionario, con dos años. En la revisión de 40.000 kilómetros detectan que no está bien fijada la carcasa del catalizador al motor por lo que a ralentí hay un sonido irregular y se refleja por este mismo concesionario la anomalía.
 
Me dicen que según el servicio de garantía tengo que autorizar a desmontar piezas del coche para confirmarlo y que en principio no saben si lo cubre o no la garantía, les comento que según el condicionado de la misma esto no quedaría excluido y si es así que me indiquen en qué clausula puede quedar excluido.
 
Les he manifestado que quieren sacarme el dinero si no no explican su actitud, he peritado el coche y lo voy a reparar por un taller autorizado, después pienso reclamar la factura. ¿Qué creen que debo hacer?

Respuesta del Experto:

 

En principio, usted debería revisar la documentación que le entregaron cuando hizo la compra del vehículo, tanto el contrato como la garantía, para asegurarse de si ese desperfecto, o el desmontaje y vuelta a montar de las piezas del vehículo, queda o no cubierto.

Normalmente, el tiempo de garantía de un vehículo establecido por Ley es de 2 años si el coche es nuevo. Será de 1 año para los coches de segunda mano, conforme a la Ley 23/2003, de Garantías en la Venta de Bienes de Consumo. Es preciso determinar el problema exacto: desgaste del automóvil, mal uso o defecto de fábrica.

Si cuando usted compró el vehículo, el concesionario le hizo una revisión antes de entregárselo y le dijo que todo estaba bien, hay que determinar el tiempo que ha transcurrido entre la compra y el desperfecto para poder achacárselo a una mala revisión por su parte y poder reclamarles el arreglo (no la factura por haberlo arreglado en otro taller).

Si ha transcurrido más de un año, a no se que hubiera una garantía comercial que cubriera el vehículo durante más tiempo que la garantía legal, ésta ya habrá concluido.

Nos imaginamos que el perito le habrá hecho un informe favorable a sus pretensiones y con ello lo va a arreglar usted en otro taller. Mucho cuidado con esto pues, si el concesionario se ha ofrecido a arreglárselo, el hecho de que usted lo lleve a otro sitio puede causarle demora en la reclamación o incluso pérdida de la garantía si aun estuviera vigente.

Lo mejor es que adjunte el informe que le ha hecho el perito y los documentos que justifiquen la revisión que le hizo antes el concesionario, junto con la garantía de la que dispone, siempre y cuando el desperfecto estuviera incluido y proceda a arreglarlo en el taller del concesionario, si está dentro de plazo.

Si quiere arreglarlo en otro taller, porque ya se le ha pasado la garantía, pero quiere efectuar una reclamación al concesionario por posibles vicios ocultos, asegúrese de tener todos los documentos que lo justifiquen.

Attard Abogados.

Contratos mercantiles y generales, particularidades y diferencias

contratos mercantiles

Los contratos mercantiles tienen diferencias con los contratos generales. Existe una tendencia a asimilar las obligaciones civiles y mercantiles, a procurar su unión, pero hacer un articulado en materia del derecho de obligaciones no resulta fácil.

Obligación Civil y Mercantil

En España es competencia exclusiva del Estado. Las Comunidades Autónomas tienen algunas competencias sobre la protección de consumidores o el mercado interior. Esta atribución puede dificultar la unión de las obligaciones civiles y mercantiles.

El Código de Comercio regula en su articulado los actos de comercio, los comerciantes y los contratos mercantiles. Además, dice que  en lo no regulado por el mismo, se estará a las leyes especiales por las reglas generales del Derecho común.

Hay diferentes criterios para distinguir una obligación mercantil de una civil. A veces se sigue un criterio objetivo y otras un criterio subjetivo. Así, por ejemplo:

  • Son mercantiles aquellos contratos en los que interviene un empresario.
  • También es posible aplicar el criterio teleológico, atendiendo a la finalidad del contrato. Por ejemplo, la reventa se considera mercantil.
  • Otras veces, es mercantil el contrato por el  lugar donde se celebra.
  • Otras, se sigue un criterio formal, si la empresa adopta la forma de Sociedad Anónima o Sociedad Limitada, los contratos que se estén firmados por esta sociedad se reputarán mercantiles.

Por tanto, siempre hay que distinguir si se regula un contrato por la legislación mercantil o por la legislación civil, ya que si es un contrato mercantil, su regulación conlleva unas notas características que la distinguen de otras obligaciones.

Características de las obligaciones mercantiles

1. CERTEZA EN LA EXIGIBILIDAD  DE LAS OBLIGACIONES PURAS

Los contratos civiles son exigibles desde el mismo momento en que se contraen. Por el contrario, en los contratos mercantiles, muchas veces se opera a crédito y por eso el Código Comercio fija mayores plazos para el cumplimiento de las obligaciones derivadas de los contratos mercantiles.

2. CONSTITUCIÓN EN MORA

La mora derivada de las obligaciones de los contratos mercantiles tienen unas particularidades. Pueden comenzar los efectos de la mora:

  • Si el contrato tiene un día señalado para su cumplimiento, por voluntad de las partes o por la Ley, al día siguiente de su vencimiento.
  • En los que no lo tengan, desde el día en que el acreedor interpele judicialmente al deudor.

Sobre la mora, la Ley de medidas para la lucha contra la morosidad en las operaciones, habla de pactos entre las partes, a partir del 1 de enero de 2013, el plazo máximo de cumplimiento de un pago será de 60 días.

Esta Ley es de aplicación a las operaciones comerciales realizadas entre empresas, o entre empresas y la Administración, de conformidad con lo dispuesto en le Ley 30/2007, de 30 de octubre, de Contratos del Sector Público, así como a las realizadas entre los contratistas principales y sus proveedores y subcontratistas.

El motivo de la ley, la mayoría del tejido está integrado por Pymes y estas soportan el incumplimiento de pagos tan grandes que le llevan a la insolvencia.

3. EL TÉRMINO ESENCIAL

En el ámbito mercantil, nos encontramos con diversas causas que suponen la extinción del contrato (esencial). Hay causas legalmente establecidas como falta de aceptación, pero lo normal es que termine por convención de las partes, sino se cumple, tendrá lugar la resolución del contrato.

4. PROTECCIÓN DE LA APARIENCIA JURÍDICA Y DE LA SEGURIDAD DEL TRÁFICO

Se protege la seguridad en el tráfico jurídico, de manera que los clientes de las empresas y sociedades cuentan con una serie de normas que los protegen en caso de abusos.

5. ONEROSIDAD EN LAS PRESTACIONES

En los contratos mercantiles, siempre existe afán de lucro, se realiza una actividad para ganar dinero. Por tanto, las prestaciones en las obligaciones mercantiles suelen ser onerosas. Aunque el Código de Comercio contiene presunciones de onerosidad (como en el depósito) y presunciones en contrario (como en el afianzamiento mercantil).

6. PRODUCTIVIDAD DE INTERESES

En el derecho cambiario, una vez llegado el día de vencimiento, el importe devenga intereses automáticamente.

7. SOLIDARIDAD DE LOS DEUDORES

En nuestro Código de Comercio no se dice que la responsabilidad sea solidaria per se cuando los deudores asumen una misma obligación, se dice que la solidaridad se suele pactar.

Hay varias sentencias en las que el Tribunal Supremo presume solidaridad en ausencia de pacto expreso. Pero si no se pacta, o no hay apreciación de pacto tácito, las obligaciones serán mancomunadas, puesto que se aplica el derecho civil.

Reclamar a mi compañía de seguros

Reclamar a mi compañía de seguros

Me he dado cuenta, después de 10 años, que hay un seguro que me está cobrando todos los meses una cantidad de dinero. ¿Qué puedo hacer para que dejen de hacerlo? ¿Cómo reclamo las cantidades que me han estado cobrando todo este tiempo? Yo no recuerdo haber contratado el seguro y la aseguradora me dice que ellos tampoco lo tienen, que cogieron mis datos cuando compraron otra empresa aseguradora, con la que yo tampoco tengo contrato, por lo que yo sé. Necesito ayuda legal.

Respuesta del Experto:

 

Lo primero que debe hacer es cancelar el seguro. Lo que queremos con esto es que dejen de pasar automáticamente las cuotas que le llevan cobrando todo el este tiempo y resolver la relación contractual que ellos alegan.

Inmediatamente seguido a lo anterior, tendrá que presentar una reclamación en la misma compañía, alegando que llevan 15 años cobrándole un seguro del que usted no tenía conocimiento y que no ha contratado.

Además, deberá pedirles por escrito en la misma reclamación una copia del contrato que se supone que usted firmó, ya que la compañía tendrá que contestarle también por escrito y, si no la tienen como le han informado por teléfono, ésto quedará constatado de forma fehaciente, dándole fuerza a su reclamación.

Conforme a la Ley 50/1980, de 8 de octubre, del Contrato de Seguro, todos los contratos deben ser formalizados por escrito y entregarle una copia al asegurado.

No pueden oponer, por tanto, que han cogido sus datos de otra compañía y que usted se ha subrogado. Y, por ello, solicite la devolución del importe de todos los recibos abonados hasta el momento.

Le avisamos de que es muy probable que la compañía alegue que, habiéndose pasado los recibos por el banco, usted diga que desconocía este hecho, cuando podía haber tenido conocimiento del mismo.

No obstante, necesita hacer esa primera reclamación ante la compañía de seguros para que, en caso de que se la denieguen, pueda acudir a la siguiente instancia.

El plazo que tiene la compañía para resolverle esta reclamación es de dos meses, pero mientras, ya habrá cancelado el seguro y no seguirán cobrándole más cuotas.

Si la compañía además, tiene la figura del Defensor del asegurado, que no es obligatoria pero sí frecuente en algunas aseguradoras, puede poner la reclamación también ante él.

Con la resolución de la reclamación que le dé la compañía, si no es favorable a sus intereses, podrá reclamar en la Dirección General de de Seguros y Fondos de Pensiones, en la sección de consultas y reclamaciones.

Ellos se encargan de proteger la libertad de los asegurados para decidir la contratación de seguros y para evitar los posibles abusos de las entidades aseguradoras de los contratos de seguros en vigor.

Ellos le informarán sobre la forma de proceder con más detalle. En su resolución, la Dirección General de Seguros le dará la razón a usted o a la compañía de seguros y son muy importantes los motivos que se aleguen para conceder una resolución favorable a uno o a otro, porque una vez que ellos resuelvan, y si no le dan la razón a usted, sólo le queda acudir a la junta de arbitraje (en caso de que la compañía se someta a arbitraje) o abrir la vía judicial.

Sabemos que parece un procedimiento bastante engorroso y largo pero vaya paso a paso, reclamando primero a la compañía aseguradora que le está cobrando y a partir de ahí podrá ir tomando las siguientes acciones a fin de que se resuelva pronto el asunto.

Attard Abogados.

No pagar el IVA hasta que se cobra la factura

no pagar IVA hasta cobrar la factura

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha anunciado que las pymes y autónomos no van a pagar el IVA hasta que se cobra la factura. El anuncio se ha hecho esta mañana durante su intervención en el debate sobre el Estado de la Nación, y la medida empieza a aplicarse a partir de enero de 2014.

IVA repercutido y no cobrado

Es una de las medidas más reclamadas por este sector y que, por fin, parece que se está poniendo en marcha porque hasta ahora era obligatorio declarar el IVA repercutido en la factura en el momento del devengo, aunque no se hubiera cobrado.

Ello afecta sobremanera a las pymes y los autónomos, que se deshacen de un dinero que todavía no han cobrado y, lo peor, que no saben cuándo van a cobrar, con la consecuencia de modificaciones posteriores de la base imponible en el impuesto, en el caso de factura impagadas.

Esta iniciativa, conocida ya como el criterio de caja está destinada a los pequeños empresarios y autónomos que facturen menos de dos millones de euros al año. Por lo que se calcula que se podrán beneficiar 1,3 millones de autónomos y más de un millón de pymes.

Para los empresarios es frecuente liquidar el IVA sin haber cobrado el importe de la factura. La morosidad está en alza y no sólo por los empresarios sino también por parte de las Administraciones Públicas (como los Ayuntamientos), que retrasan sus pagos achacándolo a temas más urgentes.

Por eso, también se ha anunciado un plan para reducir la morosidad de las administraciones públicas en el que está trabajando el Ministerio de Hacienda. En la página web de La Moncloa se ha colgado un plan de estímulo económico y apoyo a los emprendedores para impulsar la recuperación, que pueden leer en el enlace.

Hay se contienen con varias medidas fiscales que esperan aprobar entre el próximo viernes y las semanas siguientes y que tienen que ver con el impuesto sobre Sociedades, medidas para la creación de empleo y la innovación.

Países subdesarrollados y sus características económicas estructurales

La enorme disparidad económica entre países y el carácter persistente de la pobreza pone de manifiesto que el subdesarrollo es un fenómeno, de extrema gravedad. Las poblaciones que viven en los países que conocemos como subdesarrollados tienen unos niveles de vida muy inferiores con respecto a las poblaciones de los países que están a la cabeza de la economía mundial.

El subdesarrollo no es un simple retraso en el desarrollo ni una etapa previa, sino un proceso histórico resultado de la dominación que han sufrido algunos países, a lo largo de la historia y en el presente. El subdesarrollo se caracteriza por una larga serie de especificidades que no son equiparables a las registradas en el mundo predesarrollado anterior a la Revolución Industrial. Desarrollo y subdesarrollo son dos manifestaciones de un único proceso, el de acumulación de capital a escala mundial.

Origen

El origen del subdesarrollo se encuentra, por tanto, en la expansión geográfica del centro industrial del sistema mundial, encaminada a obtener bienes de consumo, materias primas y mercados cautivos para las manufacturas de las metrópolis y mano de obra barata (trabajo esclavo o forzado) para el desarrollo de los países avanzados.

Colonización de las llamadas áreas atrasadas que supuso fenómenos tales como:

– Cultivos orientados a la exportación a expensas de la agricultura tradicional dirigida a alimentar a la población local.

-Agotamiento de los recursos naturales, mineros o agrícolas, especialmente en América Latina y África.

-La apropiación de tierras por colonos procedentes de las metrópolis.

-Una especialización internacional en productos primarios que reflejaba más la imposición de una determinada inserción en el comercio mundial que la dotación propia de recursos.

-La desarticulación espacial de las redes de transporte, que muchas veces tuvieron una configuración radial, con objeto de trasladar los productos minerales o agrícolas desde las minas o plantaciones a los puertos de exportación.

-La destrucción del artesanado local por las importaciones de manufacturas procedentes de las metrópolis.

-La creación de fronteras artificiales, que respondían a las rivalidades entre potencias coloniales.

En definitiva, cabe hablar de una especialización forzada en productos primarios que, junto a la introducción de nuevas pautas de consumo similares a las europeas, moldearon desde el exterior las estructuras económicas y sociales de esos países.

 paises subdesarrollados

Características estructurales

La naturaleza desarticulada del subdesarrollo implica fenómenos, más o menos intensivos según los países, como los siguientes:

Extraversión: orientación de la mayor parte de la actividad productiva hacia el exterior.

Polarización: orientación de la fuerza productiva a determinadas actividades (las más sencillas y de menor contenido tecnológico) que tienen un peso desproporcionadamente alto, frente a la mayor coherencia sectorial de los países desarrollados.

Manifestaciones de esta polarización: el grado de industrialización suele ser menor en los países del Tercer Mundo que en los de la OCDE; Composición del sector industrial: sesgo hacia las ramas ligeras (confección, textil, calzado, juguetes) e insuficiencia de la sección de bienes de equipo (producción de maquinaria).

Desarticulación: Yuxtaposición de los sectores tradicional y moderno, sin que éstos se integren en una sola unidad económica, dando lugar a una economía de elementos aislados entre sí. Contraste entre el sector tradicional y el sector moderno fundamentalmente de enclave con tecnología avanzada y gran dinamismo controlado por el capital extranjero.

Manifestaciones de la desarticulación: Fragmentación del mercado interior en pequeños mercados aislados. Existencia de una economía rural de subsistencia; Estructura no integrada de comunicaciones; Gran desarticulación social.

Dependencia o subordinación: El desarrollo económico del Tercer Mundo está sometido a la incidencia de variables externas sobre las que tiene escaso control.

Dependencia comercial: tanto en lo que atañe a la dirección geográfica de los flujos comerciales como a su composición por productos.

Muchos países subdesarrollados obtienen una gran parte de las ganancias por exportaciones de un pequeño número de recursos naturales o de productos agrícolas.  La dependencia respecto de estas exportaciones plantea un problema macroeconómico, ya que los precios de los productos básicos (materias primas) son muy variables en relación con los productos manufacturados. Un descenso en los precios de las exportaciones, puede provocar simultáneamente una recesión en la economía y un déficit en la balanza por cuenta corriente. Al país podría resultarle imposible volver a estar en equilibrio interno y externo hasta que los precios de las exportaciones no se recuperasen.

Los precios de las exportaciones de los países subdesarrollados son especialmente sensibles a las políticas macroeconómicas adoptadas por las economías industrializadas. Una reducción en la demanda agregada de los países industrializados, se traduce rápidamente en una caída en picado de los precios de los productos y en un descenso de las rentas reales de los países subdesarrollados.

En general, los rendimientos crecientes suelen ir unidos a la competencia imperfecta; de hecho, la caída del coste unitario favorece el poder de mercado en una situación  de competencia imperfecta. Los rendimientos decrecientes (la imposibilidad de aumentar la producción (más allá de cierto límite) con menor coste unitario) y la dificultad para diferenciar el producto son elementos fundamentales  para generar una competencia perfecta en la producción de materias primas. Las exportaciones de los países ricos contienen los “buenos” efectos rendimientos crecientes y competencia imperfecta, mientras que las exportaciones tradicionales de los países pobres contienen lo contrario, los efectos “malos”.

Dependencia productiva: cuando el capital extranjero participa de forma mayoritaria en la economía subdesarrollada (sobre todo en la “actividad moderna”).

Dependencia financiera: Enorme grado de endeudamiento exterior de las economías subdesarrolladas.

Dependencia tecnológica.

Dependencia política y cultural.

En resumen, el subdesarrollo no es una etapa previa o una fase anterior al desarrollo, sino un proceso histórico, producto de siglos de colonización e imperialismo. La esencia del subdesarrollo consiste en la insatisfacción de las necesidades básicas de alimentación, salud, educación, empleo y participación política y social.

Comercio internacional. Proteccionismo contra el librecambio

Aunque las políticas comerciales aplicadas por los países han ido determinando períodos de mayor o menor apertura comercial, la importancia del comercio internacional en el crecimiento económico no admite ninguna duda.

En general el Comercio Internacional se basa en el intercambio entre países. Tratando de conocer las ventajas de dicho intercambio, incluso en el caso de profundas desigualdades, diferentes teorías económicas proponen argumentos que lo justifican. Las teorías más significadas son:

Teoría de la ventaja absoluta de Adam Smithadam smith

Teoría del comercio internacional como generalización de la división del trabajo. Argumento del comercio internacional como consecuencia de las diferencias absolutas en los costes de producción. Los países se especializan en la producción de aquellos productos cuyo coste de producción, en términos absolutos, es menor.

Teoría de las ventajas comparativas de David Ricardo

Todos los países ganan con la especialización y el comercio exportando los productos o servicios en los que ostentan mayor ventaja comparativa en términos de productividad (o si se quiere menor coste de oportunidad) e importando aquellos en los que tiene menor ventaja comparativa.

Teoría de la dotación de factores Heckscher-Ohlin

Las fuentes de las ventajas comparativas de los países reside en sus dotaciones factoriales: los países tienden a exportar productos intensivos en sus recursos abundantes. Los países pueden disponer de la misma tecnología para combinar los factores productivos (trabajo, capital y recursos naturales, en la clasificación más tradicional) y la especialización y el comercio vendrán dados por las diferentes dotaciones factoriales. Así Estados Unidos (país abundante en capital) tendrá ventaja comparativa en la fabricación y exportación de bienes intensivos en dicho factor.

Teorías recientes

Las teorías de Ricardo, que fueron perfeccionadas en las décadas de 1920 y 1930 por los suecos Heckscher y Ohlin, no llegaban para explicar la dominación progresiva del comercio internacional por países con condiciones parecidas y que comercializaban los mismos productos.

Surgen así otras teorías basadas en:

-La brecha tecnológica (Posner): Innovación-Imitación

-El ciclo del producto (Vernon): P. Nuevo- P. Maduro – P. Estandarizado

-La diferenciación (horizontal o vertical) de producto.

-Las economías de escala (P. Krugman)

aranceles

Instrumentos de política comercial

Los principales instrumentos de política comercial, o si se quiere impedimentos al comercio internacional son, entre otros:

Arancel Impuesto que se aplica a los productos importados con el objetivo de proteger a las industrias nacionales de la competencia exterior. Proporciona ingresos al Estado y provoca efectos sobre productores y consumidores nacionales. Existen dos tipos de aranceles “ad valorem” o proporcional al valor y específico o unitario, es decir, cantidad por unidad de producto.

Contingentes Medida de protección por la que se determina y restringe el volumen o nivel máximo admisible de importaciones. Resulta mucho más efectivo que el arancel en productos con una elasticidad demanda precio reducido.

Cláusula de salvaguarda Condiciones o circunstancias extraordinarias que permiten poder interrumpir el desarme arancelario. (p.e. en el Tratado de adhesión de España a la UE).

Restricciones voluntarias a la exportación Limitaciones comerciales basadas en acuerdos bilaterales entre países por los que un país exportador limita “voluntariamente” sus exportaciones según una fórmula comercial pactada o pacto comercial.

Subvenciones a la exportación Ayudas que permiten precios internacionales inferiores y provocan competencia desleal frente a productores más eficientes.

Otras barreras: Exigencias de contenido nacional; Subsidios a la producción; Barreras administrativas; Estándares sanitarios, de calidad, medio ambientales.

Evolución de la edad de oro

Para analizar la evolución de la edad de oro es conviene tener presente tres elementos que resultarán cruciales en la recuperación económica:

-El espíritu constructivo y de concordia tras la guerra (Naciones Unidas…).

-La implicación americana

-El acuerdo unánime sobre la necesidad de establecer un nuevo orden económico internacional (Bretton Woods).

 La edad de oro del crecimiento (1950-1973)

Tras la reconstrucción que siguió a la II Guerra Mundial, el conjunto de los países capitalistas conoció un notable crecimiento que coincidió con la onda expansiva del IV ciclo de Kondratieff. La recuperación tuvo su origen en la economía norteamericana que superó la crisis iniciada en 1929 y salió indemne de la guerra. Se encontraba, por tanto, en inmejorables condiciones para imponer sus criterios a un mundo devastado por la confrontación bélica. Así lo hicieron y bajo su dirección se adoptaron los acuerdos de Bretton Woods (1944) que instaurarían un nuevo orden económico internacional.

En el período 1950-1973 el desarrollo económico de los países avanzados superó todas las marcas históricas; por esta razón se le conoce como la “edad de oro del crecimiento”. Entre otras, las principales causas de este gran crecimiento se basaron en:

La productividad del trabajo.

La razón más importante que se encuentra detrás de este fuerte crecimiento fue el incremento progresivo de la productividad, a su vez basada en tres pilares fundamentales: las mejoras tecnológicas, los nuevos métodos de organización del trabajo (fordismo)  y el desarrollo de nuevas fuentes de energía, medios de transportes y materias primas.

Los sectores económicos que tuvieron las tasas más altas de crecimiento fueron aquellos relativamente más intensivos en tecnología, como la industria química (plástico), la electrónica, instrumentos científicos y comunicaciones, así como las industrias cuya producción satisfacía la creciente demanda de los consumidores: los automóviles, los bienes de consumo duraderos o los productos farmacéuticos.

Los salarios reales.

Los aumentos de la productividad son los que posibilitan el incremento de los salarios reales, desde el momento que provocan demandas de mayores salarios por parte de los sindicatos y permiten a las empresas pagarlos. De modo que los avances en la productividad se traducen en un incremento de la renta real de los consumidores, posibilitando ampliaciones de la demanda de consumo, lo que a su vez estimulará nuevas inversiones y la intensificación del proceso de trabajo, y por tanto supondrá mayores niveles de productividad. El resultado final es una continua expansión de los mercados.

crédito bancario

El crédito bancario.

A la ampliación de los mercados no sólo contribuyó el aumento de los salarios reales, sino que también fue una pieza clave el fuerte crecimiento del crédito al consumo. Gracias a ello, el conjunto de los asalariados pudo acceder a bienes  como la adquisición de la vivienda, la compra del automóvil y los electrodomésticos, los cuales se convirtieron en bienes de consumo de masas.

Como el sistema necesita producir mercancías incesantemente, y la realización de lo producido también requiere encontrar compradores, se produce una fuerte competencia entre empresas por la lucha por los mercados y, como consecuencia de ello, las campañas de ventas, la publicidad y las nuevas técnicas de investigación de mercados adquieren una gran importancia. Sin embargo, para poder vender más no basta con seducir a los consumidores, sino que se requiere que aumente la capacidad adquisitiva, jugando aquí un papel fundamental el crédito al consumidor.

En consecuencia, el desarrollo del sistema bancario ha sido básico para estimular la demanda efectiva, no sólo en relación a la expansión del consumo privado sino también en relación a la financiación empresarial.

La expansión de la posguerra, por tanto, ha tenido un soporte relevante en el crédito bancario, lo que vino facilitado por la utilización por parte de los gobiernos de una política monetaria relajada y expansiva de tipos de interés bajos. Pero, como casi todo en economía, la expansión crediticia no está exenta de contradicciones como un endeudamiento excesivo o tensiones inflacionistas.

La intervención del Estado.

El Estado, a través del gasto público, ha desempeñado un papel de primer orden en el incremento de la demanda agregada, tanto impulsando las inversiones públicas como el consumo corriente.

Si bien la contribución del Estado al desarrollo económico de los países industrializados es esencialmente nacional dado que su ámbito de actuación se limita al interior de sus fronteras, hay que destacar también que el crecimiento experimentado por estos países no va a depender sólo de factores internos o propios de cada sociedad. Hay una necesidad de acceder a recursos y fuentes de energía, que en muchos casos, se encuentran fuera de sus fronteras, en los países subdesarrollados. De ahí que el dominio sobre los países del Tercer Mundo facilitó esta considerable expansión económica.

La edad de oro se basó principalmente en estos mecanismos, los cuales conformaron una economía caracterizada por los siguientes rasgos básicos:

Gran salto adelante del capitalismo: aceleración excepcional del crecimiento económico.

-Notable crecimiento de la producción, el empleo y el comercio, en un contexto de estabilidad cambiaria y de precios.

-Ascenso de Japón como segunda potencia económica mundial.

-Aumento del papel del sector público en la economía, donde toma protagonismo el papel del Estado, los postulados keynesianos y se consolida el Estado de Bienestar.

-Prolongado período de pleno empleo

-Significativa pérdida de importancia relativa de la agricultura en la producción y el empleo

El deterioro medioambiental

Los países que se encuentran a la cabeza de la economía mundial han obtenido unos índices de crecimiento realmente sorprendentes. Estos logros no han estado exentos de costes humanos. Los trabajadores manuales, de las industrias y de las minas, tuvieron que soportar, durante un siglo, bajos salarios y largas jornadas de trabajo sin que tuvieran derechos sociales que los protegieran de las eventualidades que pudieran sufrir. Hasta el siglo XX, las condiciones de vida de estos colectivos no mejoraron sensiblemente también los países subdesarrollados han tenido que soportar la explotación de los países más ricos.

El deterioro medioambiental

Aparte de todo esto, aunque no desligado, hay otros costes del crecimiento que hasta hace poco no se han tenido apenas en cuenta. Nos referimos a los costes que se generan en el medio ambiente y en el conjunto del ecosistema. En suma, el crecimiento no puede crecer de un modo indefinido, pues estamos en un mundo finito y limitado en sus recursos.

El crecimiento que genera gran producción de bienes y servicios basa su punto de partida inicial en la transformación de los recursos naturales. Se cuenta con unos inputs que proceden de la naturaleza, aunque sean resultado de la acción del hombre. Estos recursos son de dos tipos: aquellos que no son renovables, esto es, que se van agotando a medida que se explotan, entre los que están los procedentes de la minería y las fuentes energéticas, como el petróleo; y los que sí son renovables, como los agrícolas, ganaderos y pesqueros, pero cuya renovación y reproducción tiene un ritmo muy difícil de seguir por la demanda de consumo.

Por otro lado está el output, y es que a la naturaleza se le echan cantidad de vertidos y residuos, al tiempo que se contaminan el aire y las aguas, como consecuencia de la actividad industrial y del uso de carburantes. Este modelo económico, basado en la necesidad de producir constantemente de una forma creciente y en un excesivo consumismo, aunque sólo para una parte reducida de la humanidad, no sólo deteriora el medio, sino que está modificando los equilibrios del ecosistema.

Los graves problemas de salud que la contaminación provoca vienen acompañados de posibles cambios climáticos, desaparición de bosques. Estos son algunos de los problemas que amenazan al planeta, pero no se toman medidas acordes con su importancia. Es el coste del progreso; pero si bien ya hoy resulta elevado, puede serlo aún más en el mañana, para las generaciones venideras.

Empecemos por los inputs. El primer problema se plantea con el riesgo del agotamiento de las reservas mineras y energéticas, debido a que no son renovables. Todavía no estamos ante un peligro inminente, y aún quedan recursos sin explotar, sobre todo en los fondos marinos, pero en un período de tiempo largo y siguiendo la explotación intensiva a los que se les somete, en función de los requerimientos actuales, no cabe duda de que se plantea un problema de suficiente envergadura para el futuro. Aunque también es cierto que, en algunos casos, esta limitación ha sido atenuada, pues algunos productos minerales han sido sustituidos por otros elaborados, y el uso de tecnologías modernas ha conseguido, además, reciclar y aprovechar residuos. Pero, a pesar de ello, en una proyección futura estas restricciones existen debido a que de la nada no se puede crear.

Al igual sucede con los recursos energéticos. En estos momentos, el petróleo es la primera fuente de energía. Sustituyó al carbón, que lo fue en el XIX, a lo largo del siglo XX. El petróleo es un recurso que antes o después tiene que agotarse. No resulta sencillo establecer fechas para ello, debido a que dependerá de las reservas existentes, que sí se pueden estimar, y de posibles descubrimientos de yacimientos, tanto en tierra como en el mar. La economía actual gira en gran parte en torno al petróleo, y un progresivo agotamiento podría provocar un verdadero desastre. La única forma de resolver este problema es o disminuyendo el consumo, lo que parece improbable, o potenciando energías alternativas, y aunque algo se ha avanzado en este terreno, aún es muy escasa su participación en el consumo global de energía. La economía energética, en este caso, como en tantos otros, no se prepara para el futuro, sino que predominan las visiones a corto plazo y coyunturales. Sin duda, esto es así, no porque no se sepa lo que nos puede deparar el futuro sin petróleo o con escasez, sino porque, de momento, priman los intereses de las grandes compañías petrolíferas.

Si esto sucede con los recursos no renovables, con los que tienen capacidad de reproducirse pasa otro tanto. La agricultura ha asistido en los últimos tiempos a la llamada revolución verde, que ha estimulado enormemente la productividad. Así, la extensión de los regadíos, la mecanización de la producción, el uso de fertilizantes y abonos químicos, han contribuido a ello. Y el crecimiento del consumo, aunque desigualmente, no ha supuesto aún un estrangulamiento para la producción agrícola en relación con la demanda. En todo caso, este avance tecnológico no puede obviar el hecho de que la tierra destinada al cultivo tiene que descansar, de cuando en cuando, de la intensa producción, ya que de no ser así se llega al agotamiento, y tierras que antes eran fértiles dejan de serlo.

medio ambiente

La capacidad de los sistemas naturales para la producción primaria se encuentra dañada por la desertificación, la extensión de las zonas urbanas, la erosión del suelo, el vertido de residuos tóxicos al agua y los daños causados por la radiación ultravioleta del sol a consecuencia del ensanchamiento del agujero del ozono.

Pero éstos son los inputs que el sistema necesita para su funcionamiento. El ecosistema es un sistema abierto a la entrada de energía y minerales, que son, en último término, los únicos recursos que mantienen las actividades económicas, ya que necesitamos energía no sólo para el mantenimiento de la vida, sino que, conjuntamente con los minerales, constituyen la base para la reproducción de los bienes de capital y los bienes de consumo. Los outputs que el sistema segrega continuamente son la contaminación, los residuos y la emisión de C02.

Hay que tener en cuenta, además, que estas limitaciones al crecimiento por la vía de los recursos naturales ya se están presentando, y aunque el problema se agrave más en los próximos treinta años, se produce en un contexto en el que hay una gran disparidad en los niveles de consumo. Según el Informe de Desarrollo Humano del PNUD, a escala mundial, el 20% de las personas que viven en los países de mayor ingreso hacen el 86% del total de gastos en consumo privado, y el 20% más pobre, solamente un minúsculo 1,3%.

Por tanto, el mayor deterioro del medio ambiente procede de los países ricos, como ha puesto de manifiesto con acierto Sutcliffe (1992), aunque el daño ambiental casi siempre afecta más a quienes viven en la pobreza. Remarcar esto es básico, pues hay quien señala que el mayor deterioro del medio ambiente se produce en los países subdesarrollados. En estos, efectivamente, no suele haber legislación protectora, ni medios para combatir su degradación, por lo que existen fábricas muy contaminantes, ríos que lo padecen, agua no potable o poco recomendable para su consumo que genera enfermedades y, en suma, formas de producción, por lo general, muy dañinas. Pero siendo esto cierto, sin embargo el sistema de producción y de consumo del mundo desarrollado provoca mayores males que los que pueden causar los países menos desarrollados, cuya actividad económica es mucho menor.

Esto plantea un gran problema. Parece evidente que hay que estimular el crecimiento económico y el consumo de los más pobres, que ni siquiera cubren las necesidades básicas, pero a medida que el consumo global crezca, la tensión sobre el medio ambiente se acrecentará. Pero de esto no se debe deducir que para preservar el medio hay que evitar el crecimiento del consumo de los que menos tienen, pues el desarrollo económico es lo prioritario para los países subdesarrollados. Lo que se pone de manifiesto es la contradicción existente entre el ecosistema y el crecimiento económico tal como se concibe en la actualidad.

Para ello hay que modificar las coordenadas actuales con un crecimiento más equitativo, no sólo entre los países, mejorando la solidaridad entre generaciones, lo que sólo es posible si se consigue el desarrollo sostenible. Este concepto fue definido por la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (la Comisión Brundtland) en 1987, y con su formulación se trataba de combinar un crecimiento intenso, algo que es necesario para superar la pobreza, con la adopción de políticas económicas que tuvieran en cuenta los aspectos medioambientales. Desde entonces, aunque se han tomado medidas parciales, los problemas globales siguen dándose y las conferencias mundiales que se han convocado han dado resultados escasos en cuanto al compromiso de los países, sobre todo los desarrollados, para poner remedio a los males descritos. Bajo el título Medio Ambiente y Desarrollo, se convocó la Conferencia de Río y posteriormente la de Kyoto para plantear el calentamiento de la tierra y poner límites a la expansión de las emisiones de C02. En septiembre de 2002 se ha celebrado la de Johannesburgo sobre desarrollo sostenible y pobreza. Las tres se han saldado con un sentimientdeo de frustración, sobre todo para las ONGs y los movimientos sociales comprometidos con la pobreza y el deterioro ecológico. La falta de compromiso, fundamentalmente de Estados Unidos, ha propiciado el fracaso de las diferentes conferencias.

Tras este fracaso se esconde no sólo una falta de voluntad política de los grandes, también se puede traducir por la defensa de un modelo de desarrollo que no se quiere cuestionar, ni siquiera con medidas parciales. El modelo de sociedad industrial desarrollada explica la situación tan preocupante en la que nos encontramos, desde el momento en que se articula internacionalmente un flujo de materias primas y energía que hace posible el bienestar para unos y el atraso y malestar para otros. De ahí la dificultad que surge a la hora de compatibilizar desarrollo y medio ambiente.

Los nuevos países industriales

Durante las décadas de los 70-80 y 90, surgen dos situaciones extremas (por un lado los PMA y por otro los NPI) dentro de los países subdesarrollados. Hechos que, entre otros, terminan con su relativa homogeneidad. Los NPI son: Corea del Sur; Taiwan, Hong Kong y Singapur / Brasil y México.

países industriales

Características comunes:

 

-Crecimiento económico: muy rápido, basado en el sector manufacturero, orientado a la exportación.

-Importante volumen de exportaciones (proporción muy considerable de reexportaciones).

-Agricultura dinámica y muy articulada.

-Economía muy diversificada y muy integrada.

-Amplio mercado interior. Elevadas tasas de ahorro.

-Indicadores sociales superiores a los países subdesarrollados.

Al contrario que Brasil y México, crecimiento inesperado en Corea del Sur y Taiwan por carecer de recursos naturales y energéticos (dependencia del petróleo), muy orientadas a la exportación.

 

Factores diferenciadores:

COREA DEL SUR y TAIWAN:

-Agricultura muy dinámica (reforma agraria) y articulada con el sector secundario.

-Disponibilidad y ayuda de capital extranjero (EE.UU).

-Altas tasas de ahorro e inversión basada en factores culturales y sociales.

-Escaso recurso a la inversión extranjera directa lo que evitó la desnacionalización industrial.

-Estado intervencionista en el sistema financiero la industria y las exportaciones.

BRASIL y MÉXICO:

Entre los factores positivos podemos destacar:

-Amplio mercado interior. Stock de capital humano. Dotación de recursos naturales.

-Tradición manufacturera.

Entre los factores negativos podemos destacar:

-Importante peso de la inversión directa extranjera. Agricultura poco dinámica. Industrialización sustitutiva de importaciones. Perturbaciones monetarias externas.

-Endeudamiento exterior. Políticas de ajuste y liberalización exterior.

La industrialización de América Latina y Asia oriental.

En general, la experiencia de industrialización de los dragones en los últimos treinta años ha sido notablemente más favorable que la de los principales países de América Latina.

El crecimiento del producto por habitante y de las exportaciones ha sido más rápido en Asia oriental que en el subcontinente americano. Además, la transformación estructural de la industria de Corea del Sur y Taiwán ha sido más intensa que la registrada en Brasil o México.

En los últimos 25 años, el incremento anual medio del PNB per cápita de los dragones ha rondado el 7%, frente al 3% correspondiente a los dos grandes países latinoamericanos.

En 1990, la participación en las exportaciones mundiales de Corea del Sur, Taiwán, Hong Kong y Singapur (7,7%), con una población conjunta de apenas 75 millones de habitantes, duplicó el peso relativo de toda América Latina (3,6%), con seis veces más habitantes.

Corea del Sur y Taiwán, que a principios de los años sesenta eran países muy atrasados, son en la actualidad productores tanto de bienes  intensivos en trabajo, como artículos de confección y juguetes, como también de alta sofisticación técnica, como acero, automóviles, semiconductores, ordenadores personales y sistemas de telecomunicación. Se están adentrando con paso firme en campos tan avanzados como la industria aeronaútica, la robótica, los nuevos materiales y la biotecnología, en los que seguramente destacarán en próximos decenios.

Por el contrario, a pesar de ciertos adelantos notables en el sector industrial de los países más avanzados de América Latina, sigue faltando un “núcleo endógeno de creatividad” capaz de convertir en realidad el enorme potencial de que dispone la región.

Los NPI asiáticos.

Es obvio que la experiencia de Taiwán y de los otros dragones no puede extrapolarse con facilidad a otros países del Tercer Mundo. Todo hace pensar que el éxito de esos países se explica en gran parte por todo un conjunto de rasgos específicos de tipo geográfico, histórico, económico, político y social.

Sin embargo, existen otros aspectos de la experiencia asiática que podrían servir de inspiración a otros países y que cabría enumerar de la siguiente manera:

a) la realización de una ambiciosa reforma agraria, que desembocó en un crecimiento agrícola rápido e intensivo, lo que fue muy útil para la expansión industrial;

b) la aplicación de políticas de subordinación de la agricultura a los intereses de la industrialización, que permitieron acelerar la extracción de parte del excedente del sector primario;

c) la existencia de un Estado fuerte y relativamente autónomo respecto de los intereses de las clases sociales dominantes, que facilitó la transición temprana a la industrialización exportadora y la aplicación de ambiciosas políticas industriales;

d) la amplitud y duración del sistema de incentivos a la exportación de manufacturas, que garantizó de forma definitiva un alto grado de competitividad exterior;

e) las importantes inversiones públicas en la formación de capital humano, que hicieron posible un alto crecimiento de la productividad;

f) el recurso continuo a la protección del mercado interno, para fomentar el desarrollo de las industrias nacientes, incubar los sectores exportadores, fomentar la competitividad y agrandar los efectos internos de arrastre de la actividad exportadora;

g) el pragmatismo de las autoridades a la hora de ajustar la economía a las nuevas condiciones del entorno internacional surgidas de las conmociones externas de los años 70 y 80, que se manifestó básicamente en la combinación de medidas deflacionarias y expansivas, en evitar una liberalización comercial y financiera prematura y en el rechazo al uso de la política cambiaria con fines antiinflacionistas;

h) la centralización en manos del Estado de la política tecnológica, lo que permitió diseñar una estrategia coherente de aprendizaje técnico;

i) la opción por formas de importación de tecnología distintas de la inversión directa extranjera, que garantizó un progreso tecnológico más rápido y ampliamente difundido entre la industria local;

j) la apuesta decidida de las autoridades por el gasto en 1 + D, que ha hecho posible competir con los mismísimos japoneses en toda una gama de productos manufacturados y

k) el fomento de la adquisición por parte de empresas nacionales de compañías extranjeras de alta teconología, que evitó el rezago tecnológico.

Las economías asiáticas de altos resultados (HPAE)

En los años 50 y 60 la opinión mayoritaria se inclinaba a pensar que los países subdesarrollados podían crear bases industriales únicamente sustituyendo las importaciones por bienes manufacturados nacionales (estrategia de Industrialización Sustitutiva de Importaciones – ISI -) Sin embargo, desde mediados de los 60 fue cada vez más evidente que era posible otra estrategia hacia la industrialización vía exportaciones de bienes manufacturados, básicamente hacia los países avanzados (estrategia Industrialización Orientada a la Exportación – IOE -).

Los países que se desarrollaron de esta forma, (el Banco Mundial las señala como economías asiáticas de altos resultados -HPAE, High Performance Asian Economies- o Nuevos Países Industrializados), han alcanzado un crecimiento económico espectacular, en algunos casos, de más del 10 por 100 anual. Y ello a pesar de que las economías de los HPAE se han visto severamente afectadas por la crisis financiera iniciada en 1997.

La definición de HPAE por parte del Banco Mundial contiene tres grupos de países cuyos “milagros” comenzaron en momentos diferentes:

En primer lugar está Japón, que comenzó un rápido crecimiento económico poco después de la Segunda Guerra Mundial, y tiene ahora una renta pc comparable a la de Estados Unidos y Europa Occidental.

En los años 60 empezó el rápido crecimiento económico de cuatro economías asiáticas más pequeñas, Hong Kong, Taiwan, Corea del Sur y Singapur.

Finalmente, a finales de los 70 y en los 80 comenzó un rápido crecimiento en Malasia, Tailandia, Indonesia, y, de forma espectacular, en China. . La presunción de que la industrialización y el desarrollo debían basarse en una estrategia sustitutiva de importaciones orientada hacia dentro es falsa. Por el contrario, las historias de éxito en el desarrollo han implicado, todas, una industrialización orientada hacia fuera, basada en las exportaciones de productos manufacturados.