Juicio rápido por alcoholemia sin antecedentes

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Explicamos cómo es un juicio rápido por alcoholemia sin antecedentes, por qué se denomina así y cuáles son sus características. Este tipo de juicio está regulador en la Ley 38/2002, 24 de octubre, de procedimiento para el enjuiciamiento rápido e inmediato de determinados delitos y modificación del Procedimiento Abreviado.

Cómo funciona un juicio rápido

En concreto, se encuentra regulado en los artículos 795 a 803 de la LECrim y se le aplica supletoriamente la normativa del Procedimiento Abreviado. La principal diferencia con el Juicio de Faltas es que en este tipo de procedimiento se enjuician delitos.

El procedimiento del Juicio rápido ha sido reformado varias veces por:

– La Ley Orgánica 13/2003, de 24 de octubre, de Reforma de la LECrim, en materia de prisión provisional (art.797.1 LECrim).

– La Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, de modificación del CP.(art.795 a 798 y 801 LECrim).

– La Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género (nuevo art.797 bis LECrim).

Para que exista un juicio rápido que pueda quedar preparado en el tiempo en el que un Juez de Instrucción está de guardia tiene que tener un objeto sencillo, de fácil enjuiciamiento, y que cuando llega la noticia criminis estén averiguados casi todos los datos del caso.

En el caso de los delitos de alcoholemia, si no hay antecedentes y, por tanto, la persona no es reincidente, se pueden dar 2 casos: que vaya por vía administrativa o que vaya por vía penal.

Cuando estamos en un juicio rápido es porque la tasa de alcoholemia se considera delito. Se enjuician mediante este procedimiento los siguientes delitos: lesiones, coacciones, amenazas o violencia física o psíquica habitual cometidas contra alguna de las personas a las que se refiere el art. 173.2 C.p (supuestos de violencia doméstica).

También hurto, robo, hurto y robo de vehículos a motor, delitos contra la seguridad del tráfico, delitos de daños del art 263 del C.p, delitos contra la salud pública, delitos de propiedad intelectual e industrial.

Se incluyen estos delitos porque su investigación ha de resultar en principio sencilla, o hechos con especial incidencia en la seguridad ciudadana, o que repugnan a la conciencia social.

No obstante todo esto, el juicio rápido no será de aplicación a la investigación y enjuiciamiento de aquellos delitos que fueren conexos con otro u otros delitos no comprendidos en el apartado anterior.

Cuál es la pena en un juicio rápido

El ámbito de aplicación de los juicios rápidos lo encontramos en el art. 795 LECr. En virtud de su primer apartado, este procedimiento se aplicará para la instrucción y el enjuiciamiento de los delitos en que concurran los siguientes presupuestos:

1. Que se trate de delitos castigados con pena privativa del libertad que no exceda de cinco años, o con cualesquiera otras penas, bien sean únicas, conjuntas o alternativas, cuya duración no exceda de diez años, cualquiera que sea su cuantía. Es decir, el primer requisito está basado en la naturaleza de la pena.

2. También podemos encontrarnos con penas accesorias a la principal, como la retirada del carnet de conducir por el tiempo que establezca el Juez, según la gravedad del delito.

3. No se pueden tramitar por este procedimiento especial aquellos procesos que se incoen en virtud de querella, o en virtud de denuncia presentada ante el Juzgado o ante la Fiscalía. Es necesario que el proceso se incoe en virtud de atestado policial.

4. En segundo lugar que el proceso penal se incoe en virtud de un atestado policial y que la Policía Judicial haya detenido a una persona y la haya puesto a disposición del Juzgado de guardia o que, aun sin detenerla, la haya citado para comparecer ante el Juzgado de guardia por tener la calidad de denunciado en el atestado policial.

Además de que concurran estos dos presupuestos se exige que concurra cualquiera de las siguientes circunstancias:

a) Que se trate de delitos flagrantes. A estos efectos, se considerará delito flagrante el que se estuviese cometiendo o se acabare de cometer cuando el delincuente sea sorprendido en el acto.

Se entenderá sorprendido en el acto no sólo al que fuere detenido en el momento de estar cometiendo el delito, sino también al detenido o perseguido inmediatamente después de cometerlo.

b) Que se trate de un hecho punible cuya instrucción sea presumiblemente sencilla, es decir, cuando se presume que en el propio Juzgado de guardia van a poder realizarse todas las diligencias para la averiguación del supuesto, de modo que quede perfectamente preparado para el juicio oral dentro del servicio de guardia.

c) El legislador nos dice en el 795.3 LECr que no se va a aplicar este procedimiento de juicio rápido cuando se acuerde el secreto de las actuaciones, lo cual es lógico porque el secreto de actuaciones implica una serie de diligencias que no pueden ser rápidas.

Respecto a estas circunstancias, aunque la ley dice que basta con que concurra cualquiera de ellas la doctrina no se pone de acuerdo acerca de si hace falta que concurra una sola o más circunstancias.

La perfección del contrato mercantil de compraventa

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La perfección del contrato mercantil de compraventa es la determinación del momento en que podemos considerar completado el íter de su formación, o la determinación del instante a partir del cual comienza a producir sus efectos.

La perfección del contrato de compraventa genera unas consecuencias inmediatas para las partes contratantes. El contrato da lugar a derechos y obligaciones recíprocos.

Cómo se perfecciona la compraventa mercantil

Para explicar cómo se perfecciona en contrato de compraventa mercantil, tenemos que ver primero los efectos del contrato como vehículo jurídico que da seguridad a la transmisión de los bienes entre los sujetos del tráfico.

Y además, hemos de tener en cuenta que el contrato produce una situación nueva de exigente diligencia para los contratantes en relación con los posibles riesgos de destrucción o deterioro de la cosa vendida en tanto se encuentra en los momentos de ser traspasada del vendedor al comprador. Así haremos referencia a los efectos derivados del hecho básico de la perfección del contrato.

No existen normas jurídicas especiales en el Código de Comercio que regulen la perfección de los contratos mercantiles que regula y, por tanto, tampoco cuando se trata de un contrato de compraventa normal, por lo que resulta obligada la remisión a las normas y disposiciones que se establecen con carácter general en el derecho civil.

– El artículo 1254 del Código civil dice que el contrato existe desde que una o varias personas consienten en obligarse, respecto de otra u otras, a dar alguna cosa o prestar algún servicio.

– El artículo 1262 del Código civil nos explica que el consentimiento se manifiesta por el concurso de la oferta y de la aceptación sobre la cosa y la causa que han de constituir el contrato.

– Y, en relación a esto, el artículo 1258 del Código Civil entra en materia diciendo que los contratos se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan, no sólo al cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias que, según su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley.

– De la misma forma, el artículo 1450 del Código Civil explica que la venta se perfeccionará entre comprador y vendedor, y será obligatoria para ambos, si hubieren convenido en la cosa objeto del contrato, y en el precio, aunque ni la una ni el otro se hayan entregado.

Queda claro, por tanto, que cuando se llega al acuerdo total sobre las respectivas posiciones de las partes (oferta y aceptación) tendrá lugar el consentimiento y, desde entonces, nace o se perfecciona el contrato.

Diferencia entre perfección y consumación de la compraventa

Hemos de distinguir en este punto entre la perfección y la consumación del contrato, ya que al ser cosas distintas que muchas veces se utilizan como sinónimos, podemos llegar a confundirlas y hay que hacer esta primera valoración para poder entender bien los preceptos del Código Civil.

1. La perfección del contrato se produce cuando se dan los elementos esenciales, cuales son el consentimiento por la concurrencia de oferta y aceptación, objeto y causa y es el nacimiento del contrato a la vida jurídica constituyéndose las obligaciones. La consumación del contrato es el cumplimiento de esas obligaciones que se generan a través de la perfección.

2. En cuanto al Código de Comercio, como ya hemos dicho no encontramos normas sobre la perfección del contrato de compraventa ni sobre ninguno de los contratos mercantiles que contiene, iniciando su regulación limitándose a definir cuándo o con qué condiciones se considera mercantil a un contrato de compraventa.

No obstante, podemos aludir a una serie de preceptos que si parecen condicionar el consentimiento y, por ende, la constitución del contrato y que tienen relevancia en este sentido para poder hablar de la perfección. Estos artículos son: artículos 327, 328, 334.2 y 343 del Código de Comercio.

Además, el Código de Comercio, junto con esos artículos, contiene un conjunto normativo en el que se recogen algunos derechos y deberes del comprador y del vendedor.

Dentro de este Código sólo desarrollaremos los artículos que en este sentido tengan más relevancia sobre el tema a tratar ya que queda claro que al no haber preceptos específicos en el Código de Comercio que se refieran al perfeccionamiento del contrato de compraventa mercantil, éste se regirá por los artículos del Código Civil, si bien no son aplicables a la compraventa mercantil la totalidad de preceptos que este código contiene sobre la compraventa en general.

Hay dos leyes que modifican en parte el Derecho común. Éstas son:

1. La ley 7/1996, de 15 de enero, de ordenación del comercio minorista, que contiene bastantes normas que inciden sobre el contrato de compraventa mercantil.

2. El texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre y que contiene normas que atañen a las operaciones comerciales, pero a favor de la otra parte contratante, no generalmente a favor de los comerciantes.

Estas leyes habrán de ser tenidas en cuenta cuando se trata de aplicar la legislación mercantil.

20 Abogados de referencia

La guía Chambers Europe 2012 ha elegido a los 20 mejores abogados seniors de 2011.

La lista de los 20 abogados senior de referencia en el sector legal español, y su especialidad, es:

  • José María Alcántara (AMYA) – Marítimo
  • Gaspar Ariño (Ariño y Asociados) – Público
  • Fernando Bautista (Freshfields) – Mercado de capitales (Deuda)
  • Alberto Bercovitz (Alberto Bercovitz) – Propiedad Intelectual (Patentes)
  • Federico Durán (Garrigues) – Laboral
  • Tomás Ramón Fernández (Estudio Jurídico Tomás Ramón Fernández) – Público
  • Eduardo García de Enterría (García de Enterría Abogados) – Urbanismo y Público
  • Joaquín García-Romanillos (Gómez-Acebo & Pombo) – Procesal
  • Rafael Gómez-Ferrer (Gómez-Ferrer Abogados) – Público
  • José Luis Goñi Etchevers (Goñi & Cajigas Abogados) – Marítimo
  • Ramón Hermosilla (RHGR – Ontier) – Procesal
  • Joaquín Hervadav (Freshfields) – Mercantil
  • Santiago Martínez-Lage (Martínez Lage, Allendesalazar & Brokelmann) – Competencia
  • Santiago Muñoz Machado (Bufete Muñoz Machado) – Público
  • Fernando Pantaleón (Garrigues) – Procesal
  • Luciano Parejo (Universidad Carlos III) – Urbanismo
  • José Pérez Santos (Uría Menéndez) – TMT: Telecomunications
  • Juan Antonio Sagardoy (Sagardoy Abogados) – Laboral
  • Luis Enrique de la Villa (Roca Junyent) – Laboral
  • Jaime Zurita (Linklaters) – Mercantil

 

Desde Attard Abogados queremos darles nuestra enhorabuena a todos. Nos llama la atención que no haya un abogado que destaque en el sector del derecho fiscal y tributario, especialidad de nuestro despacho y de la que sabemos que hay grandes profesionales en España.

Esperamos con impaciencia los mejores abogados senior de 2012.