Sucesiones impuesto. Pagar por heredar

impuesto de sucesiones

El impuesto sobre sucesiones, tiene su regulación junto con las donaciones, por ser ambos una forma de adquirir bienes de manera “gratuita”. Nos vamos a centrar en las sucesiones.

Cuando somos los herederos, por testamento o sin él, de un familiar fallecido, al adquirir por herencia los bienes que nos toquen, tenemos que liquidar el impuesto.

En concreto, hay un plazo de 6 meses, a contar desde la muerte del causante, para presentar la autoliquidación del impuesto por adquisiciones mortis causa.

En algunas Comunidades Autónomas, esta autoliquidación es opcional, como en Madrid. Mientras que, en otras como Andalucía, la autoliquidación es obligatoria.

Pasos para liquidar el impuesto sobre sucesiones

1. Lo primero que tenemos que saber es la normativa que se aplica. Este impuesto está cedido a las Comunidades Autónomas, por lo que ellas tienen el poder de regular ciertos aspectos del impuesto, como las bonificaciones, no siendo una normativa armonizada.

  • La normativa será la de la Comunidad Autónoma donde el fallecido hubiere permanecido un mayor número de días del período de los 5 años inmediatamente anteriores.

2. Una vez elegida la normativa, empezamos con la liquidación del impuesto. En caso de que el fallecido estuviera casado, hay que disolver la sociedad de gananciales:

  • Si no se ha establecido nada distinto en capitulaciones matrimoniales, lo normal es que los bienes en común estén al 50%.
  • Si se hubiera dispuesto un porcentaje diferente, cogeremos ese porcentaje.
  • Los bienes que nos conviene asignar a la herencia son aquéllos que tienen una reducción en la base imponible del impuesto:

– La vivienda habitual.

– La empresa individual.

– Los bienes del patrimonio histórico Español o de las Comunidades Autónomas

– El negocio profesional o las participaciones en entidades a las que se aplique exención

3. Añadir los bienes resultado de la sociedad de gananciales a los bienes privativos del fallecido. Los bienes privativos son:

  • Los bienes que tenía el fallecido antes de haber contraído matrimonio.
  • Aquéllos que hubiese obtenido por herencia.

La Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones tiene en cuenta ciertos bienes que presume que siguen siendo del causante aunque en el momento del fallecimiento no estén en su poder:

  • Bienes que le pertenecían hasta 1 año antes del fallecimiento.
  • Bienes y derechos adquiridos durante los 3 años anteriores al fallecimiento, a título oneroso en usufructo por el causante y en nuda propiedad por un heredero, legatario, cónyuge, o pariente hasta el tercer grado de consanguinidad.
  • Bienes y derechos transmitidos durante los 4 años anteriores al fallecimiento, reservándose un derecho vitalicio, como el usufructo.
  • Valores y efectos depositados cuyos resguardos se hubieren endosado, cuando no se tomó razón del endoso en los libros del depositario, salvo por causa de fuerza mayor.

Esta es una presunción que hace la Ley, y que admite prueba en contrario. El objetivo de su inclusión en la herencia es para evitar un posible fraude.

4. Calcular el Ajuar Doméstico:

  • Es el 3% del caudal relicto (de los bienes privativos y los resultantes de la liquidación de la sociedad de gananciales), sin incluir los bienes que se hayan podido añadir con cargo a las presunciones, ni las cantidades que puedan corresponder por los seguros de vida.
  • Este es un porcentaje general, se puede aplicar un valor superior, inferior, o probar que no existe ajuar doméstico.
  • Si hay cónyuge sobreviviente, se resta el 3% del valor catastral de la vivienda habitual del matrimonio. En este caso es el valor catastral, no tenemos que tener en cuenta el valor real de la vivienda habitual que hayamos puesto en la base imponible.

5. Restar las cargas, deudas y gastos deducibles:

  • Cargas: nos referimos a cargas que disminuyen el valor del bien. Por ejemplo, una finca con servidumbre de paso.
  • Deudas: deben ser a favor de terceros y estar justificadas. Por ejemplo, un préstamo que garantiza la hipoteca.
  • Gastos: gastos de entierro y funeral, gastos de última enfermedad, gastos de testamentaría, siempre que  sean en el interés común de todos los herederos. Hay que justificar estos gastos.

6. Con todos estos cálculos, hemos averiguado la Masa Hereditaria Neta, por lo que ya podemos proceder a calcular la porción hereditaria individual, lo que le corresponde a cada heredero, mediante la partición.

7. Una vez hecha la partición, si hay importes correspondientes a las pólizas de seguros, los añadimos a quienes sean beneficiarios de las mismas.

8. De la Base Imponible que obtengamos, restamos las reducciones. Cada Comunidad Autónoma puede establecer su porcentaje de reducción, por lo que habrá que saber qué normativa es la que tenemos que aplicar. En general, podemos encontrar las siguientes reducciones:

  • Por parentesco: según la edad y el grado de parentesco se van aplicando las reducciones. A menos edad y mayor parentesco, mayor reducción.
  • Por minusvalía: dependerá del grado de discapacidad.
  • Por seguro de vida: es única, independientemente del número de seguros de vida de los que sea beneficiario.
  • Por empresa individual, negocio profesional y participaciones en entidades: le corresponde al cónyuge, descendientes o adoptados. Normalmente, se establece el requisito del mantenimiento de la empresa por quien la herede, para poder aplicar la reducción.
  • Por vivienda habitual del fallecido: le corresponde al cónyuge, ascendientes, descendientes, o pariente colateral mayor de 65 años que hubiese convivido con el causante al menos durante los dos años anteriores al fallecimiento. También se suele establecer el requisito del mantenimiento, o pornerle un límite a la reducción.
  • Por bienes del patrimonio histórico Estatal o de las Comunidades Autónomas: le corresponde al cónyuge, descendientes o adoptados.

9. Aplicando estas reducciones, obtenemos la Base Liquidable. Al importe que nos dé, le aplicamos la escala del impuesto, o la que en su defecto haya aprobado la Comunidad Autónoma, y obtenemos la Cuota Íntegra.

10. Una vez hallada la Cuota Íntegra, le tenemos que aplicar el coeficiente multiplicador, que se determina en función del grado de parentesco y del patrimonio preexistente del fallecido, y obtenemos así la Cuota Tributaria.

11. Tenemos que ver si procede aplicar la deducción por exceso de cuota, que se trata de hacer unos cálculos si fueran necesarios.

Y saber si podemos aplicar bonificación, por ejemplo, en Ceuta y Melilla, si el causante vivió allí durante los 5 años anteriores al fallecimiento, se establece una bonificación en la cuota del 50%.

12. Ya hemos terminado, ya tenemos la cuota tributaria que nos dice cuánto tenemos que ingresar en Hacienda mediante la autoliquidación.

Solo queda saber si podemos reducir más ese importe aplicando alguna deducción o bonificación que establezca la Comunidad Autónoma en concreto.

14 comentarios en “Sucesiones impuesto. Pagar por heredar”

  1. Una explicación paso por paso es lo que necesitaba. Este artículo lo deja bastante claro, ¿las reducciones y deducciones y bonificaciones se hacen en ese orden entonces verdad?

  2. Si no se hace la autoliquidación del impuesto sobre sucesiones en el plazo de 6 meses, ¿Qué puede pasar?

  3. Buenas tardes Mario, pues como decimos en el artículo, depende de la Comunidad Autónoma de residencia del fallecido. En algunas es obligatoria y en otras no. No obstante, en todas hay que liquidar el impuesto, ya sea por autoliquidación o por declaración-liquidación. En cualquier caso, si se pasa el plazo voluntario, es probable que haya que pagar un recargo y, en ciertos casos, puede imponerse una sanción.

  4. Buenas tardes Lucasp, exacto, primero las reducciones, luego las deducciones, y las bonificaciones cuando toquen. Un saludo.

  5. He solicitado la liquidación del impuesto, pero creo que no me han hecho una reducción a la que tengo derecho por residir mi padre fallecido en Madrid, ¿Podéis revisarla?

  6. Por supuesto, puede contratar el servicio y enviarnos la liquidación en la siguiente página: Segunda opinión. En 24 horas recibirá una respuesta acorde a la normativa de la Comunidad de Madrid y la normativa estatal sobre el impuesto de sucesiones.

  7. He necesitado calcular el impuesto de sucesiones en Valencia, en caso de que me pasara algo quería dejarlo todo bien atado. Me he puesto en contacto con vosotros por email y me habéis hecho un estudio legal de la cuestión. Aprovecho para recomendaros por vuestra rapidez y explicaciones.

  8. En principio, en la Delegación de Hacienda más próxima al domicilio del fallecido, aunque hay casos en los que tendrá que hacerlo en su domicilio, dependiendo de los bienes que se hereden, del tiempo que llevaba viviendo el fallecido en esa Comunidad Autónoma, y de otras particularidades del impuesto de sucesiones.

  9. Si el causante vivía en una residencia de ancianos y carecía de vivienda propia y la herencia consiste únicamente en una cantidad de dinero, ¿cómo puede probar fehacientemente el causahabiente la inexistencia de ajuar doméstico? ¿Qué clase de documento aceptaría Hacienda en un caso así?

  10. Es muy difícil demostrar que no hay ajuar doméstico. Este consiste en ropa, utensilios y bienes de uso cotidiano. La Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de abril de 1995 dijo además que si el causante vivía en un hotel o en un centro de acogimiento, que se pueden asimilar a si vivía en una residencia de ancianos, sigue habiendo ajuar doméstico, y aunque pueda demostrarse que el 3% es excesivo, no puede decirse que carezca de ajuar. Este pronunciamiento se utiliza para el impuesto sobre sucesiones, y además, el TEAC la toma como base en sus decisiones. Dicho esto, habría que estudiar en el caso concreto si se puede aducir alguna prueba de su inexistencia.

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