Vivienda comprada antes del matrimonio: divorcio

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Hay muchas dudas sobre si la vivienda comprada antes del matrimonio por uno de los cónyuges constituye un bien privativo o ganancial en el momento del divorcio. Vamos a resolverlas en este artículo.

Vivienda familiar privativa

La respuesta rápida es que la vivienda que tiene un miembro de la pareja antes de casarse es un bien privativo, al igual que lo adquirido mediante herencia o lo que se compre con el dinero de la venta de ese bien.

Pero, hay ciertas dudas que se generan cuando la vivienda es privativa pero la hipoteca es pagada por ambos miembros de la pareja.

¿Qué pasa entonces? ¿Cómo se divide la vivienda que ha sido pagada a plazos por ambos cónyuges? Nos encontramos ante varias situaciones que pasamos a exponer:

– El inmueble comprado antes del matrimonio por un miembro de la pareja es privativo, aunque luego los cónyuges se casen en régimen de gananciales.

– Si la vivienda es comprada por la pareja antes de casarse, pertenecerá privativamente a cada uno en función de sus aportaciones.

– La vivienda adquirida constante el matrimonio entrará a formar parte de la sociedad de gananciales.

– Si la vivienda es de uno (privativa) pero se paga con dinero ganancial, la vivienda pasaría a ser de cada cónyuge en función a lo aportado.

Este último es el caso que más problemas genera. Nos encontramos con una vivienda que, hasta el momento del matrimonio, ha sido pagada con dinero privativo pero que, una vez se han casado los cónyuges, continúan pagando la hipoteca a plazos con dinero ganancial.

Eso quiere decir que ambos cónyuges han aportado dinero a la vivienda, aunque la titularidad sea de uno solo de ellos e incluso la hipoteca sea también de uno solo.

En esta situación, para el caso de que haya divorcio, el miembro de la pareja que no tiene la titularidad de la vivienda debe justificar todo el dinero aportado para poder decir que hay un porcentaje que le corresponde.

Para observar mejor esta solución, puede acudir al artículo 1357 en relación con el 1354 del Código Civil.

Muchas veces, esta vivienda es la familiar, donde vive el matrimonio con los hijos. Pero no tiene que ver la titularidad con a quién se adjudique la vivienda en caso de divorcio, sino que también dependerá de si hay hijos menores o situación de desequilibrio en la pareja.

Lo más importante es tener claro que la vivienda familiar también puede ser privativa.

Lo que puede convertir un inmueble privativo en ganancial es que sea pagado a plazos con dinero ganancial por ambos cónyuges y, por tanto, a cada uno corresponda un porcentaje según sus aportaciones.

Esto no ocurre con otras viviendas que no sean la familiar, en cuyo caso el Código Civil deja claro que es un bien privativo el comprado a plazos por un cónyuge aunque ese precio aplazado sea pagado con dinero ganancial.

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